Parte 1. La agricultura en el Neolítico

En torno al 8.000 a.C. se produjo lo que conocemos como la revolución neolítica. Es decir, el profundo cambio que se produjo en la economía que pasó de ser cazadora y recolectora, a agricultora y ganadera.


Este cambio produjo modificaciones en el estilo de vida y en las herramientas utilizadas. Los útiles se perfeccionaron y algunas fueron de piedra pulimentada. Algunas nuevas herramientas fueron:



1. Hoces para segar: es una herramienta agrícola hecha de piedra y tiene como principal uso el corte de tallos, sobre todo de cereales.

2. Molino de mano para el grano: (denominado también como molino portátil) es un instrumento de piedra diseñado para moler una pequeña cantidad de granos de cereal y convertirlos en harina. Suelen ser de pequeño peso, y constan al menos de dos piezas. Una encima de la otra, estando la inferior fija. Su pequeño tamaño permite que pueda operarse a mano. Su uso fue descubierto en el periodo final del neolítico.



3. Azadas para cavar (de piedra): es una herramienta utilizada en agricultura. Está formada por una lámina con el borde frontal cortante relativamente afilado por un lado y un mango para sujetarla. Se utiliza básicamente para cavar y remover tierras blandas y mover montones de arena. La pala se fabricaba con madera y piedra.


4. Hachas, picos, etc.



En cuanto a la agricultura:


Nuestros antepasados recolectaban de semillas, bayas, raíces, frutos y vegetales. Ellos conocían a la perfección los ciclos reproductivos de las plantas y las condiciones físicas que les resultaban beneficiosas y perjudiciales para su desarrollo. Entre las plantas que en primer lugar van a ser cultivadas se encuentran los cereales. Los mismos, son productivamente muy rentables, no necesitan excesivos cuidados, pueden resistir bastante tiempo almacenados y ocupan un lugar primordial en la nutrición humana. 

Otras especies vegetales que van a ser cultivadas durante el Neolítico son: la lenteja, el guisante y el lino, en Europa...




También se descubre la cerámica, que permitió guardar el grano, y el tejido para fabricar prendas de vestir.La cerámica exigía conocer un proceso bastante complejo. La materia prima de la misma es la arcilla. Ésta debía ser escogida y eliminadas las impurezas mediante un lavado y decantado.Mientras se desconocía la rueda (el uso del torno), la cerámica se moldeaba a mano, o bien con un molde de esparto o madera. Con la cerámica se fabricaban vasijas para guardar, conservar y proteger de los animales los granos y los líquidos, y toda una serie de útiles para cocinar y comer, tales como platos, cuencos, vasos, etc.